Palabra de Rey

Palabra de rey es el relato del compromiso personal de don Juan Carlos con España. Es la historia de su pasión por la democracia, por la libertad, por la pluralidad, por el progreso. Palabra de rey desvela el sentimiento íntimo de don Juan Carlos en los momentos cruciales de la reciente historia de España.
A través del propio testimonio de don Juan Carlos, Palabra de rey es la constatación del objetivo cumplido: es el rey de todos los españoles. De la España de los vencedores que dejó Franco, a la España de la concordia, la España de la reconciliación. Con la inestimable colaboración de doña Sofía, con su lealtad, don Juan Carlos supo callar durante el régimen franquista y liderar el cambio desde el inicio de su reinado en 1975.
La secuencia de sus mensajes a los españoles resume su vida: Palabra de rey.


Capitulo I
«Para los míos, la Guerra Civil era una tragedia cuyo resultado aparecía todavía incierto»

Aquella mañana gris, fría, ofrecía un paisaje típicamente invernal. España había desbordado ya el decimoctavo mes de una guerra fratricida, trágica, sangrienta. La atención político-militar e informativa se había centrado desde mediados de diciembre de 1937 en la contienda militar desplegada en torno a Teruel, una de las más cruentas de la guerra civil. Los vaivenes de la confrontación alentaron la victoria de nacionales y republicanos, según qué semanas, si bien finalmente se decantó a favor de las tropas nacionales (febrero de 1938). En todo caso, los efectivos de uno y otro lado acusaron un desgaste de enormes dimensiones. El rey Alfonso XIII, exiliado con su familia desde 1931, había instalado su cuartel general en el Gran Hotel de Roma. Seguía activamente, con detalle y mucha preocupación, el triste devenir de la guerra civil española, junto a un puñado de leales monárquicos.

Humillado, despojado de todas sus propiedades y, también, de su título de ciudadano español por el Gobierno provisional republicano de Niceto Alcalá-Zamora, Alfonso XIII acariciaba la esperanza de su regreso al trono desde el alzamiento militar de 1936. Él mismo lo había alentado desde el exilio. Con ese fin multiplicó sus esfuerzos diplomáticos. Y con ese fin reunió recursos para contribuir, también financieramente, al derrocamiento de la segunda república.