La Reina Sofía y el Palacete de Marivent

Doña Sofía recibió con ilusión la propuesta de las autoridades mallorquinas, tras las gestiones realizadas por el marqués de Mondéjar, de ceder el palacete de Marivent a los príncipes como residencia de verano. Ella misma dirigió buena parte de las obras de adaptación del inmueble. Había sido la residencia de Ioannes Saridakis, un pintor y mecenas egipcio de origen griego, que se estableció en Palma de Mallorca en 1923, y encargó la construcción del edificio (1923-1925) al arquitecto Guillermo Forteza. Su viuda, Anunciación Marconi, cedió el recinto —de 33.000 metros cuadrados— a la Diputación Provincial de Mallorca en 1965, incluido el palacete, unas 1.300 obras de arte de distintas épocas, una biblioteca de 2.000 volúmenes y un centenar de muebles de distintos estilos. (Sentencia del Tribunal Supremo por la que se otorga la propiedad de dichos valores a José Carlos Herrmann Marconi, hijo de la viuda de Saridakis y heredero legítimo de los mismos).

Marivent -mar y viento- se convirtió desde 1965 en el lugar de estancia habitual de los príncipes y luego monarcas españoles durante sus vacaciones. Doña Sofía, que había crecido junto al mar, y siempre disfrutó de todas sus bonanzas, tenía ahora la posibilidad de compensar de alguna manera su fulminante alejamiento del Egeo. Pero, sobre todo, iba a contar con un lugar de residencia estival en familia. De hecho, ha sido donde se ha reunido tradicionalmente con su esposo e hijos, a los que siempre se han sumado —por temporadas— sus hermanos y matrimonios amigos; y luego, los yernos y su nuera y nietos. Además, allí, han recibido oficialmente —aunque siempre de una manera más informal— a los jefes de Estado y de gobierno que visitan España durante sus vacaciones, así como a los miembros de otras familias reales con los que mantienen una relación frecuente, también en verano. Por Marivent han pasado centenares de responsables políticos de todo el mundo. Y también, y los presidentes españoles que mantienen allí sus habituales despachos con el rey.

Un lugar donde reunir a toda la familia: ese ha sido, siempre, el sentido más profundo de Marivent para la reina Sofía y donde han disfrutado, y lo siguen haciendo, de la histórica y acentuada afición por la vela de la familia real. Hoy, para doña Sofía, Marivent es su casa –este año ha pasado allí sus vacaciones de Semana Santa y desde el pasado 26 de junio está disfrutando las de verano- y es que para ella Palma de Mallorca es el lugar de verano que no cambiaría por nada del mundo y donde une, siempre, a todos sus nietos.