La princesa de Asturias, en su primera década

La madrugada del 31 de octubre de 2005 fue muy especial para la familia real española. Nacía en la Clínica Ruber de Madrid la primera hija de los príncipes de Asturias, después de que su madre, doña Letizia, fuese sometida a una operación de cesárea. Es una niña gordita y redonda, y muy llorona…, dijo doña Sofía a la salida de la clínica. La pequeña Leonor de Todos los Santos, llamada por entonces a ser la trigésimo sexta princesa de Asturias cuando su padre se convirtiera en el rey de España, pesó al nacer 3,54 kilos; y midió 47 centímetros. Según don Felipe, sus rasgos faciales presentaban semejanzas a los de su madre y a los suyos propios, aunque posteriormente —según todos los observadores— la pequeña ofrece un mayor parecido con la reina, doña Sofía.

Doña Leonor fue bautizada en La Zarzuela el 14 de enero de 2006 durante una ceremonia solemne, familiar, que presidió el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Y por primera vez, doña Sofía amadrinó a uno de sus nietos; don Juan Carlos fue el padrino. Ése mismo día, la reina quiso rectificar en público sus primeras impresiones sobre su nieta: “Además de ser guapísima, se porta muy bien y no llora nada; así que, quedan derogadas mis palabras”, en referencia a las que pronunció dos meses y medio antes al salir de la Ruber.

A pesar del revuelo político y social que generó el hecho de que fuese una niña el primer fruto del matrimonio heredero de la Corona, la familia real siempre se ha expresado con toda tranquilidad al respecto. Aunque la Constitución apunta al primer hijo varón como heredero al trono de España, se aseguraba que ya habrá tiempo de modificar la Constitución para evitar la discriminación por sexos de un texto redactado a finales de los años 70.

Pero no se cumplió la tradición de la dinastía real helena hasta 1997. El 29 de abril de ese año nacía, también en la Ruber de Madrid, la segunda hija de don Felipe y doña Letizia. Y esta vez sí, sus padres anunciaron que se llamaría Sofía, como su abuela. Por cierto, que el acontecimiento se produjo justamente cuando la reina se despedía de Moscú, donde había asistido al funeral por su querido y admirado amigo, el violonchelista Mstislov Rostropovich. “Me enteré de ello en el avión, cuando regresaba”, dijo a los periodistas apostados ante la clínica doña Sofía, mientras abandonaba el lugar y desde el asiento de atrás del vehículo. Aunque, añadió, no supo cómo se iba a llamar hasta llegar aquí… “Pero me hace mucha ilusión”.

Sofía de Todos los Santos fue bautizada también en La Zarzuela, el domingo 15 de julio de 2007, en la pila de Santo Domingo de Guzmán, al igual que su hermana Leonor, ya que está reservada para el bautizo de los príncipes e infantes.

Leonor a sus diez años, y como celebración a su primera década de vida, ha recibido el Toisón de Oro y su nuevo guión y estandarte como Princesa de Asturias.